miércoles, 22 de febrero de 2017

TARTA DE SANTIAGO

Una tarta con la cruz de Santiago en rojo

Me he incluido en un nuevo juego: En el reto “Color y Sabor de temporada”. Este mes han propuesto una receta compuesta por uno de estos dos ingredientes: almendras o habas. Se me ocurren buenas ideas con los dos, pero al final me he decidido por (el que yo creo) es el más fácil: las almendras. Me viene  a la cabeza muchas recetas… (incluso  turrón). Pero bueno..., como ya se ha pasado la navidad de largo, me he decidido por una receta que hace muy poco me recordó una participante del reto de Cooking the chef (El blog de “Patty´s cake”) que imitaba una receta de Ferrán Adriá que, a su vez , imitaba esta receta hipertradicional (el imitador que imite al imitador, buen imitador será): la tarta de Santiago. Lo cierto es que esta receta la conozco desde hace años… y además igualita igualita a la que propone Ferrán Adriá. Es una tarta que me gustaba mucho hacer porque es sencilla y resultona. El gran problema es que es hipercalórica  (básicamente almendras y azúcar ¿para qué más?) y por eso dejé de hacerla por el bien de mi abdomen.


Patty´s cake me enseñó una forma muy original de hacer la cruz de Santiago, la hizo de color rojo intenso y al revés  (como en una fotografía). Me explico: la Cruz de Santiago se hace poniendo el dibujo de la cruz sobre la tarta y poniendo azúcar glas alrededor, luego se quita el molde y se queda dibujado el perfil de la cruz. Pattys cook colorea el interior.  Ahora luego la veis.

El origen de esta tarta es poco conocido. Se cree que viene de la Torta Real que se hacía en Galicia desde el siglo XVI. Por aquel entonces la almendra era un artículo de lujo y sólo los más adinerados o en ocasiones especiales era cuando se consumía.
La cruz que ahora lleva, la Cruz de Santiago, fue idea de la Pastelería de Santiago de Compostela, Casa Mora, en 1924 (hace casi casi un siglo). Desde entonces, se ha cogido como emblema de esta tarta.

Pero, ¿sabíais que la Cruz de Santiago es el emblema de la Orden de Santiago, que era una orden religiosa y militar que surgió en Cáceres? Esta cruz es la encargada de proteger a los peregrinos que iban camino de Santiago de Compostela y también de hacer retroceder a los musulmanes de la península. Ya he hecho tres etapas del Camino de Santiago y la cruz se encuentra de vez en cuando… acompañando a los peregrinos.

INGREDIENTES:

Ya veréis que fácil...  voy a enseñaros la receta  para que amoldéis la receta al número de raciones que quieras hacer y todo proporcional.
20 g de almendra por cada ración… siempre se puede pensar que sobre un poco para aprovechar para otra comida, repetir, grandes comilones, la merienda, etc….tú y tus circunstancias
Misma cantidad de azúcar  que de almendra cruda molida.

1 huevo por cada 50 g de almendra
Ralladura de limón: más o menos rallar medio limón por cada 10 raciones
Canela molida (1 cucharada cada 10 raciones)
Mantequilla para untar el molde
Una cucharada de harina para el molde
Azúcar glas para espolvorear
Azúcar de color rojo para hacer la cruz (opcional, este es el toque gracioso de esta tarta). Aquí tenéis la receta para hacer el azúcar de colores.

Cuidado con el molde, porque se debe adecuar a la cantidad de masa. Yo diría que uséis un molde de 20 cm para unos 6 comensales (120 g de almendra)

PREPARACIÓN:
Calentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo, sin ventilador.
Batimos los huevos con el azúcar hasta doblar el volumen. 

Mezclamos la almendra con la canela y la ralladura de limón.

Vamos añadiéndole a los huevos, la almendra y con movimientos envolventes, vamos mezclándolo todo con una espátula.

Cubrimos un molde con papel de hornear.
Lo untamos con mantequilla y luego con harina para que no se nos pegue la masa.

Echamos la mezcla y horneamos. Si es una tarta pequeña y fina con 17-18 minutos es suficiente. Pero la mejor forma de saber si está lista es pinchar con un tenedor, si sale limpio, es suficiente; y si no… ¡a seguir con el horno!  El problema es que se queda el agujero como prueba permanente de nuestra indecisión. Pero es el mejor método que conozco.
Desmoldamos y dejamos que se enfríe totalmente en una rejilla.

Para la decoración, utilizamos una plantilla de la Cruz de Santiago. 

Pero en vez de utilizar la cruz, utilizaremos el negativo, es decir, el papel que nos queda después de recortarla, como os decía antes y como veis en la foto.

Primero, cubrimos toda la tarta con azúcar glas.
Ponemos la plantilla negativa y espolvoreamos en el hueco el azúcar rojo. Cuidado porque yo he tenido un problema: al ir a quitar la cruz se me ha caído parte del azúcar rojo en la tarta. Lo que tenéis que hacer para que no os pase es empujar el azúcar rojo que os haya quedado en la plantilla hacia la cruz para que no quede nada en la plantilla antes de quitarla.


¡A disfrutar!
Esta tarta se conserva muy bien en un recipiente hermético. Es muy jugosa por dentro y apta para celíacos e intolerantes a la lactosa. El postre ideal para todos y a los niños les encanta.  

 Para terminar de reventar podéis acompañarla con una bola de helado… suelo elegir el helado de leche merengada… Ahí lo dejo.

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7 comentarios:

  1. Una tarta clasica que te ha quedado genial.

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  2. Bienvenida al reto guapa!!!
    Que pintaza la tarta santiago,la tengo pendiente desde hace años y nunca encuentro el momento..tiene que estar deliciosa
    besotes!!

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  3. Pues, a por ella. más sencilla no puede ser.

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  4. Llego tarde pero acá estoy leyendo toda tu historia, me encanta verte por acá esta receta es un clásico que me falta realizar, me fascinan las almendras y con la cruz en color rojo queda súper bonita
    un beso!!!

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  5. Un clásico muy sabroso y que nunca cansa. Me gusta mucho!!

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